Con el comienzo de 2023 han entrado en vigor varios cambios que afectarán a la jubilación de los autónomos. Algunas de estas novedades, como el aumento de la edad legal de jubilación, son de sobras conocidas por el colectivo. Sin embargo, otros cambios, como el de los coeficientes aplicables para calcular la pensión, han pasado más desapercibidos. Desde ahora, los primeros años de cotización contarán menos para el cálculo de la prestación, por lo que los autónomos que menos tiempo hayan cotizado podrían cobrar pensiones más bajas a la hora de jubilarse, según advierten los expertos.

La cantidad que reciben los pensionistas al jubilarse depende de dos factores: la base reguladora y el tiempo cotizado. La base reguladora es la suma de todas las bases de cotización que ha tenido el autónomo durante los 25 años anteriores a la jubilación. El tiempo de cotización para cobrar el 100% de la base reguladora es en 2023 es de 37 años y nueve meses si quieren jubilarse a los 65 años o de 36 años y medio para retirarse a los 66 años y dos meses.

Sin embargo, como no todos los pensionistas han cotizado 36 años y medio al alcanzar la edad de jubilación, la Seguridad Social establece unos porcentajes que se van sumando cada año hasta alcanzar el 100%. Si, por ejemplo, un autónomo sólo hubiera cotizado 20 años durante toda su vida y tuviera 67 años, podría jubilarse pero sólo cobraría algo más del 60% de su base reguladora. Si su base fuera de 1.000 euros, percibiría 600 euros al mes en doce pagas -aunque los pensionistas cobran 14-.

Para calcular qué porcentaje de su base reguladora le corresponde a cada pensionista según su carrera de cotización, la reforma de las pensiones estableció varios tramos temporales y en cada uno de ellos unos coeficientes. Según la tabla de la Seguridad Social, los autónomos tienen derecho a una pensión contributiva a partir de los 15 años cotizados. Estos 15 años corresponden siempre a un 50% de la base reguladora. Sin embargo, a partir de 2023, cambian los coeficientes que se aplican desde los 15 años hasta los 24 años de cotización, y ahora son más bajos, por lo que las pensiones de las personas que menos han cotizado también se verán reducidas.

Según Juan López Gandía, catedrático de Derecho del Trabajo y Seguridad Social, «antes de la reforma, el cálculo de la pensión estaba más o menos equiparado y las personas que se jubilaban con unos 25 años cotizados generaban una pensión más o menos proporcional a los que más tiempo habían cotizado. Sin embargo, con la reforma se pretende incentivar que se cotice más tiempo y los nuevos porcentajes que se están estableciendo en un periodo transitorio hasta 2027 perjudican a las carreras más cortas de cotización. Sobre todo a los que han cotizado entre 20 y 25 años». 

 Los coeficientes que acaban de entrar en vigor van a afectar, según el catedrático, «fundamentalmente a dos colectivos: las mujeres y los autónomos, porque son normalmente los que tienden a tener carreras de cotización más cortas, ya sea por que entraron tarde al mercado laboral o por las lagunas de cotización. Los trabajadores por cuenta propia que hayan cotizado menos de 25 años van a tener porcentajes más bajos y verán recortada su pensión desde 2023″.

¿Cuánto se podría llegar a reducir la pensión de los autónomos con el cambio de porcentajes en 2023?

Como se puede apreciar en la tabla a continuación, este año han cambiado los coeficientes que se aplican a partir de los 15 años. Hasta 2022 de los 15 a los 23 años y diez meses (106 meses), cada mes se sumaba un 0,21% de la base reguladora a la pensión y luego un 0,19% durante el resto de años. Desde 2023, hasta los 15 años cotizados sigue correspondiendo un 50% de la base pero luego se aplica un 0,21% sólo de los 15 a los 19 años y un mes. Y a partir de ahí un 0,19%. Esto significa que los autónomos que decidan jubilarse con menos de 24 años cotizados pueden ver reducida en cientos de euros su pensión anual.

Fuente: página web de la Seguridad Social

Por ejemplo, un autónomo que se jubilara en 2022 con 23 años cotizados cobraría un 70,6% de su base reguladora (un 50% por los primeros 15 años y un 20,6% por los siguientes 96 meses). Si su base fuera de 1.500 euros, percibiría una pensión de 1.059 euros al mes (calculado en 12 pagas). Sin embargo, en 2023, este mismo autónomo con 23 años cotizados ya no percibiría un 70,6%, sino un 69,2% (50% de los primeros 15 años, 10,22% de los siguientes 49 meses y 8,29% de los 27 meses restantes hasta llegar a 23 años). Si su base fuera de 1.500 euros, cobraría una pensión de 1.038 euros, es decir, casi 20 euros menos al mes, o 240 euros menos al año.

Esta diferencia afectará a todo aquel que haya cotizado más de 19 años y menos de 37 años y medio. Lógicamente, cuanto más se acerque el autónomo a los 36 años y medio, menos notará el cambio, ya que al llegar a ese tiempo de cotización cobrará un 100% de su base reguladora en cualquier caso.

A partir de 2027, los porcentajes se endurecen todavía más

Como se puede observar en la tabla de la Seguridad Social, a partir de 2027 habrá otro cambio más de coeficientes y los porcentajes durante los primeros años se reducirán todavía más, por lo que los autónomos con menos cotización se verán aún más afectados. De hecho, a partir de los 15 años cotizados, que siguen correspondiendo a un 50% de base reguladora, ya no se aplicará ni si quiera el porcentaje del 0,21% y se pasará directamente al 0,19%.

Volviendo al ejemplo anterior del autónomo con una base reguladora de 1.500 euros y que sólo tiene 23 años cotizados al jubilarse, a partir de 2027, tendría una porcentaje de su base todavía inferior. Mientras que en 2022 le hubiera correspondido un 70,6% y en 2023 un 69,2%, en 2027 sólo tendría asignado un 68,2%. Por lo tanto, tendría una pensión de 1.023 euros, 180 euros menos al año que en 2023 y 432 euros menos que en 2022.

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