Tras meses de tramitación parlamentaria, el Consejo de Ministros, a petición del Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico (MITECO), ha aprobado el Real Decreto de Envases y Residuos de Envases, una revisión integral de la normativa española actual que lleva en vigor desde hace más de 20 años. Si bien es cierto que este real decreto persigue el objetivo de avanzar en la implantación de la economía circular, los expertos ya han advertido en varias ocasiones sobre las consecuencias que podría traer para los negocios del sector, no solo para los comercios minoristas, sino para toda la cadena de fabricación.

Una de las normas que más impacto supondrá para los pequeños comercios de alimentación es la obligación de «adoptar las medidas necesarias” para presentar a granel aquellas frutas y verduras frescas que se comercialicen enteras. Esta obligación no se aplicará a las frutas y hortalizas envasadas en lotes de 1,5 kilogramos o más, ni a las frutas y hortalizas que se envasen bajo una variedad protegida o registrada, que cuenten con una indicación de calidad diferenciada o que sean de agricultura ecológica. Pero sí obligará a los pequeños comercios de alimentación a disponer de espacios reservados para la venta de muchos productos «al peso» como en los antiguos ultramarinos. 

Cabe destacar que, según un informe elaborado en marzo de 2022 por los Analistas Financieros Internacionales (AFI), la entrada en vigor de este real decreto pondría en peligro la supervivencia de 2.400 pequeños negocios y más de 26.000 puestos de trabajo.

“Las medidas incluidas en el Real Decreto llegan en el peor momento -con la inflación disparada y un ritmo de recuperación más lento-, merman la competitividad de la industria y ponen freno a la necesaria recuperación económica del país. Hacemos un llamamiento al diálogo con el sector para identificar soluciones viables y de consenso”, destacó en su momento el director general de la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), Mauricio García de Quevedo, quien añadió que “el sector precisa de iniciativas que incentiven la actividad y para ello se necesitan medidas equilibradas y proporcionales”.

Los comercios minoristas deberán fomentar la venta a granel de los alimentos

Los fabricantes de envases no son los únicos que tendrán que asumir una serie de obligaciones con la entrada en vigor del Real Decreto de Envases y Residuos de Envases, ya que se recogen una serie de medidas que deberán llevar a cabo los comercios minoristas.

Por un lado, y según recoge el real decreto, los comercios minoristas de alimentación “deberán adoptar las medidas necesarias” para presentar a granel aquellas frutas y verduras frescas que se comercialicen enteras. Esta obligación no se aplicará a las frutas y hortalizas envasadas en lotes de 1,5 kilogramos o más, ni a las frutas y hortalizas que se envasen bajo una variedad protegida o registrada, que cuenten con una indicación de calidad diferenciada o que sean de agricultura ecológica. Tampoco se aplicará a las frutas y hortalizas que presenten un riesgo de deterioro o merma cuando se venden a granel.

Estos alimentos se determinarán por orden del Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación, en coordinación con el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico y la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición, en el plazo de seis meses desde la entrada en vigor de este real decreto.

Una vez haya sido publicada la lista, los comercios dispondrán de un plazo de seis meses para adaptar la venta de las frutas y hortalizas que no entren en estos supuestos.

Asimismo, con el objetivo de “fomentar la venta a granel de alimentos, especialmente en aquellos casos en los que el envase no aporta ningún valor añadido al producto”, los comercios minoristas de alimentación cuya superficie sea igual o mayor a 400 metros cuadrados deberán destinar, al menos, el 20% de su área de ventas “a la oferta de productos presentados sin embalaje primario, incluida la venta a granel o mediante envases reutilizables”.

Los comercios tendrán que aceptar el uso de recipientes reutilizables por parte de los consumidores

El real decreto incluye también medidas para fomentar el aumento de la proporción de envases reutilizables comercializados. Por ello, los comercios minoristas de alimentación que vendan a granel alimentos y bebidas “deberán aceptar el uso de recipientes reutilizables por parte de los consumidores, que serán los responsables de su acondicionamiento y limpieza”.

No obstante, estos recipientes podrán ser rechazados por el comerciante “si están manifiestamente sucios o no son adecuados, quedando exentos de la responsabilidad por los problemas de seguridad alimentaria que se pudieran derivar de la utilización de los recipientes aportados por los consumidores”.

Los productores deberán asumir el coste total de la gestión de los residuos

Tal y como recoge el Real Decreto, el objetivo de esta normativa sería avanzar en la implantación de la economía circular y alcanzar los nuevos objetivos de reciclado de envases para 2025 y 2030. Además, se persigue transponer y aplicar la Directiva de la UE sobre envases de plástico de un solo uso, impulsar la prevención en la producción de residuos de envases y su reutilización; así como alcanzar los objetivos de recogida separada de botellas de plástico de un solo uso establecidos en la Ley de Residuos y Suelos Contaminados para una Economía Circular.

No obstante, para que esto sea posible, todos aquellos negocios que formen parte de la cadena de fabricación y distribución tendrán que adaptarse y cumplir con una serie de obligaciones que, directa e indirectamente, incrementarán los costes y supondrán un importante esfuerzo para los autónomos y empresas del sector.

Por un lado, se ha desarrollado el régimen de responsabilidad ampliada del productor para todos los envases y residuos de envases. “Los productores afectados deberán asumir el coste total de la gestión de estos residuos, teniendo en cuenta que la financiación que aporten los productores debe hacerse con criterios de economía circular”.

A su vez, según explicaron desde el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, “se establecerán mecanismos para incrementar la transparencia en la información de envases y residuos de envases, y un adecuado seguimiento y control de las obligaciones sobre puesta en el mercado de productos y gestión de sus residuos por parte de los productores de productos y organizaciones del sector”.

Para ello, se pondrá en marcha la sección de envases en el Registro de Productores de Producto, “en el que todos los productores deberán inscribirse y al que deberán remitir anualmente información sobre la puesta en el mercado de envases, la gestión de sus residuos y la gestión financiera de los sistemas”.

Los productores tendrán que promocionar el reciclado

De acuerdo con la directiva europea, el real decreto también fomentará la utilización de materiales obtenidos a partir de residuos de envases reciclados. En este sentido, establece porcentajes recomendados de plástico reciclado en los envases para 2025 y 2030, que sí serán obligatorios por mandato comunitario en el caso de las botellas de plástico de un solo uso.

Además, a partir del 1 de enero de 2025 se pondrán en marcha una serie de obligaciones de marcado, que fueron trasladadas a los fabricantes de envases en 2021 “para facilitar su adaptación voluntaria”. En este contexto, según establece el real decreto, la simbología del marcado queda a libre criterio del productor, sin embargo, “queda prohibido el marcado de envases con las palabras «respetuoso con el medio ambiente» o cualquier otro equivalente que pueda inducir a su abandono en el entorno”.

Por otra parte, el real decreto establece la ampliación de las obligaciones a los productores que pongan en el mercado envases comerciales e industriales, hasta ahora exceptuados según la Ley de Envases y Residuos de Envases. Además, implicará distintas adaptaciones para los Sistemas colectivos de la RAP (SCRAP) de envases domésticos constituidos hasta la fecha.

En concreto, y según establece el real decreto, en los casos de cumplimiento colectivo de las obligaciones del productor, “la contribución deberá estar modulada para cada tipología de envases similares, teniendo en cuenta la naturaleza y cantidad de material utilizado en su fabricación, su durabilidad, que se puedan reparar, reutilizar y reciclar, su superfluidad, la cantidad de los materiales reciclados que contengan, la presencia de sustancias peligrosas u otros factores que afecten a la facilidad para la reutilización, al reciclado de los residuos de envases o a la incorporación de materiales reciclados, entre otros”.

Cuando el producto cumpla criterios de eficiencia, se establecerá una bonificación en las contribuciones financiaras que afrontan los productores. Si el producto no cumple los criterios, se establecerá una penalización.

Más de 2.000 pequeños negocios estarían en peligro de cierre

En marzo de 2022, tras haberse dado a conocer el Real Decreto de Envases y Residuos de Envases, los Analistas Financieros Internacionales (AFI) presentaron un informe en el que se analizaba el impacto que tendría la aplicación de dicha normativa, concluyendo que su entrada en vigor pondría en peligro la supervivencia de 2.400 pequeños negocios y 26.500 puestos de trabajo.

El doctor en economía y consultor en Analistas Financieros Internacionales (AFI), Javier Serrano, aclaró que en el informe “no se está diciendo que vayan a cerrar, sino que se les pone en peligro de cierre. Porque para cumplir con la futura normativa, los negocios deberán hacer un cambio en su modelo productivo y muchos, especialmente los de menor tamaño, no tendrán la capacidad financiera para hacerlo”.

De esta manera, por ejemplo, las medidas enfocadas a la reutilización de los envases de plástico van a obligar a comprar nueva maquinaria y asumir un nuevo gasto logístico. “Imagina un autónomo que tenga un negocio de cerveza artesanal. Éste tiene actualmente unas redes de suministro de compra de materiales, de etiquetado y de distribución. Y va a tener que cambiar totalmente ese modelo de producción y adaptarlo a esta normativa para cumplir con los objetivos de reutilización”, explicó.

Pero el proceso al que obligará la normativa no acaba ahí, dado que una vez que esas botellas lleguen a la fábrica también deberán ser limpiadas. “Los negocios deberán instalar unas plantas o máquinas lavadoras para limpiar y desinfectar todas las botellas y luego reintroducirlas en las líneas de producción habituales para rellenarlas de agua, cerveza, vino o aceite, para volver a ponerlas en distribución”, destacó.

Según el experto, con la normativa, los pequeños negocios se verán obligados a realizar una fuerte inversión, que no les va a aportar ningún tipo rentabilidad, sino que simplemente les supondría un incremento de costes fijos. “No todas las empresas del sector de los refrescos, bebidas o aceite tienen el margen financiero suficiente para poder acometer estas inversiones sin ningún problema. Y más cuando en estos momentos la mayoría de las empresas están al límite”.

Este Real Decreto se suma al nuevo Impuesto al Plástico

Este 1 de enero entró en vigor el nuevo impuesto a los envases de plástico no reutilizables, que ya afecta a miles de autónomos y pequeños negocios de sectores como la alimentación, hostelería o textil, y especialmente la industria. Este tributo grava distintos envases que pueden adquirir o fabricar las pequeñas actividades, como botellas, bidones, garrafas, poliestirenos, aplicadores, bandejas separadoras, films que envuelven los productos, anillas, cintas de embalaje y demás elementos.

Según los cálculos de la Federación Española de Industrias de Alimentación y Bebidas (FIAB), está tasa que busca frenar el empleo de los envases de plástico de un solo uso, puede tener un impacto directo de alrededor de 690 millones de euros, aparte de las nuevas obligaciones administrativas y las presiones inflacionistas que traerá. Ya en su momento, el director general de FIAB, Mauricio García de Quevedo, destacó la necesidad de atrasar la entrada en vigor de este impuesto y recordó el impacto que supondría a su vez el Real Decreto de Envases y Residuos de Envases.

“Es el momento de ayudar a las empresas, no de ponerles trabas, ya que está en juego la supervivencia de alrededor de 2.400 compañías y más de 25.000 empleos. Creemos que la regulación española en materia de sostenibilidad no debería ir más allá de las directivas europeas y es imprescindible que las nuevas medidas que entren en vigor sean equilibradas y fruto del consenso”, aseguró García de Quevedo.

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