El último estudio elaborado por Kantar para el Ministerio de Agricultura, Pesca y Alimentación sobre el análisis del consumo del primer trimestre de 2023 revela una caída de ventas del 15% en los productos cárnicos y del 17,9% en los pesqueros. Carnicerías y pescaderías han afirmado que sus márgenes actualmente son mínimos y achacan al Gobierno, entre otros motivos, haber sido excluidos de la rebaja del IVA, generando una “falsa sensación” de que sus productos son “caros”. Insisten en que el Ejecutivo debe actuar y rebajar este impuesto indirecto a sus productos. 

La directora de la Federación Nacional de Asociaciones Provinciales de Empresarios Detallistas de Pescado y Productos Congelados (FEDEPESCA), María Luisa Álvarez Blanco, aseguró que los españoles sólo invierten 18 euros al mes de media en pescado. “Se confirma que los productos pesqueros, en términos relativos, han bajado en la cesta de la española”, añadió.

Una tendencia que se lleva observando desde el año 2008 y que, junto a esta espiral inflacionista, han terminado por relegar al pescado de la cesta de la compra”, afirmó Álvarez Blanco. En un observatorio recientemente presentado por FEDEPESCA donde se analizan los datos presentados por Kantar, se observa que en el primer trimestre del año la venta de productos del mar ha caído un 17,8%. Lo que se traduce en un gasto medio de 200 euros por español de pescado y marisco al año. “Cifras realmente bajas y alarmantes”, valoró Álvarez Blanco.

La directora de FEDEPESCA advirtió sobre la “falsa sensación” que se ha generado alrededor de los productos pesqueros: “somos uno de los sectores que menos ha repercutido la subida de costes al precio de venta al público”. Los datos del estudio de Kantar demuestran que en comparación al primer trimestre del año pasado, en 2023 el valor de los productos marítimos “sólo han aumentado un 8,9%”. Por el contrario, Álvarez Blanco aseveró que el azúcar había aumentado en un 50%, los huevos un 22% o el arroz en un 21%.

“Es falso que el pescado sea caro. España es uno de los países del mundo con mayor variedad de pescado. En nuestros comercios hay especies que valen menos de cinco euros el kilo”, dijo la directora.

Los pescaderos no entienden “como un producto de altísimo valor nutricional y recomendable para la salud” ha sido ninguneado por el Gobierno. “Llevamos más de 15 años luchando por la rebaja del IVA en nuestros productos. Las consecuencias son palpables en la cesta de la compra: tenemos que romper la percepción de que el pescado es caro. Sin embargo, comprar refrescos o patatas fritas no nos lo parece”.

La portavoz de los pescadores afirmó que en países como Reino Unido o Malta el IVA de los productos pesqueros es del 0%. “El Gobierno debe actuar inmediatamente. Es esencial para los comercios y para la salud de los ciudadanos”, matizó Álvarez Blanco.

A finales de 2022 el Gobierno anunció una rebaja sistemática del IVA a los denominados “productos de primera necesidad” por la elevada inflación. “Por desgracia, y para gran decepción de las 23.000 personas que trabajan en el comercio especializado de productos, se rebaja del 10% al 5% solo al aceite y a la pasta, mientras otros productos denominados de primera necesidad (frutas, verduras, legumbres, leche, pan, quesos) consiguen una bajada del 4% al 0%”, concluyeron las pescaderías.

“Pensábamos que en este contexto inflacionario y ante la necesidad de apoyar a las familias para comprar alimentos saludables, hoy se iba a aprobar la rebaja del IVA de los productos pesqueros lo que, increíblemente, no ha sucedido”, añadió la patronal de pescaderías.

Las carnicerías no pueden permitirse perder más clientes 

Las dos fuentes de proteínas principales, carne y pescado, han tenido una bajada muy similar en la cesta de la compra que se traduce en menores beneficios para los autónomos especializados en su venta. “La consecuencia de la subida de precios ya está calando en la mente del consumidor”, afirmó Carlos Rodríguez, presidente la organización empresarial representante de carnicerías y charcuterías CEDECARNE. “No tenemos margen de beneficio. No podemos permitirnos perder más clientes”, aseguró.

 El presidente explicó que en el sector de la hostelería las ventas se mantienen. “El turismo está siendo indulgente con la carne y mantenemos las ventas de cara al sector horeca. En este sentido el consumo de carne va al alza. El problema es cuando nos acercamos a la venta directa, al comercio detallista y su venta al público: las ventas han caído un 15”, comentó Rodríguez.

El presidente de CEDECARNE coincidió con los pescaderos que, gran parte del problema, reside en la “mala imagen” que se tiene de estos productos al haber sido excluidos de la rebaja del IVA. “Sin la bajada del IVA la concepción es la de un producto caro. Sin embargo, un filete de vacuno vale menos de dos euros”, señaló Rodríguez. España, en comparación de los países de nuestro entorno, “sigue teniendo productos cárnicos a precios muy competitivos”.

Sin embargo, no todos los productos cárnicos han decrecido en la cesta de la compra. Mientras que el pollo y el cerdo siguen mostrando valores estables, productos como el cordero “han desaparecido prácticamente” del menú de los españoles. “La media en el caso del cordero es dos o tres kilos al año por consumidor, una caída del 25% en lo que va de año.

La sequía también afecta a las carnicerías. Son un eslabón más de la cadena

Los carniceros aseguraron que no saben qué medidas tomar para aumentar el consumó de sus productos y las ventas. “En la cadena somos un eslabón más. Además de la inflación, de la subida de los pienso y cereales para alimentar al ganado, nosotros indirectamente también nos enfrentamos a la sequía”, expuso el presidente de CEDECARNE.

Los pastos naturales se agotan, los ganaderos suben sus costes, el propietario de la carnicería compra el producto más caro y el cliente se aleja del precio de venta final. “Nuestra toma de poder es muy limitada, por eso el IVA podría ser una solución para dar oxígeno a la venta y también a la cadena alimentaria».

Al igual que los pescaderos, los carniceros invitaron a los clientes a probar otros productos antaño considerados de “menor categoría”. Costillares u otras piezas pueden ser alternativas para el consumo de esta proteína. “El entrecot de ternera es caro, pero el cliente puede saber que tiene opciones igual o más saludables y asequibles para confeccionar su cesta de la compra y apoyar al pequeño comercio”, concretó el presidente de CEDECARNE.

La charcutería se mantiene estable

Finalmente, los carniceros señalaron que el producto que más estable son los embutidos y la charcutería, tanto curados como cocidos. “Es cierto que cuando un cliente se acerca a la charcutería tiene un portfolio mucho más amplio de producto. Algunos comestibles como la caña de lomo o el jamó ibérico si se han retraído, pero existen opciones más económicas. Esperamos que estos valores se mantengan”, concluyó Rodríguez.

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